Lo conozco hacé 3 años y desde entonces sueña con ser un superhéroe.
Es el niño más valiente que haya visto jamás. Ha vencido a miles de dragones (jugando Serpientes y Escaleras), pero aun así le sigue temblando la voz al hablar con Emilia.
Habla 6 idiomas (español, inglés, pulpo, nube, relámpago y uno que inventó y que sólo sabe hablar él). No suele ver la televisión, dice que él puede hacer cosas mejores y más divertidas con unas cuantas crayolas mágicas, plastilina y mucha agua de piña (es su favorita).
Platicamos todos los días y me atrevo a confesar (para mi vergüenza) que de esas charlas aprendo más yo de él que él de mí. "Tus ojos de adulto son tu gran problema." -me diagnostica.
A veces me ha dicho que tiene "safacada la jowalki", no sé exactamente a que se refiere, pero me gusta porque siempre que lo dice hace un truco muy chistoso con su ojo izquierdo.
Cada que el mundo se nos hace pequeño me recuerda lo fácil que es volar y yo a cambio le enseño cómo no perderse en el vasto cielo.
Han habido veces en que se siente solo y se le han salido unas cuantas lágrimas, lo he abrazado y le he dicho que yo estoy con él, a lo que siempre contestaba: "Tú estás con otros adultos y te diviertes, pero esos adultos no dejan salir a jugar a sus niños conmigo.
Soy un niño en un mundo de adultos. Un globo en un mundo de agujas." Qué difícil es ver a un niño llorar ante una cruel verdad.
Soy un niño en un mundo de adultos. Un globo en un mundo de agujas." Qué difícil es ver a un niño llorar ante una cruel verdad.
—Mis hijos. Mis hijos jugarán contigo y tú les enseñaras tus juegos.— me he atrevido a decirle la última vez que esto sucedió.
—¿Cuándo vendrán?— preguntó con ansiedad.
—Cuando tenga un "jueguito especial" con su papá.— dije sonriendo.
—¿Y quién es su papá?— dijo con una mirada de complicidad.
—Qué tal si me ayudas a averiguarlo ¿eh?
