10/10/12

A la mamá.

Soundtrack:    Mama by Il Divo on Grooveshark
(recomiendo reproducirla)
A mi edad ya mi mamá tenía un hijo. O sea, tres. Un insoportable niño y dos más insoportables aún. Supongo que se las arregló y sacó amor y paciencia y sacrificó por las dos. Seguro fue feliz y nos hizo felices y nos cuidó y supo llevarnos por el camino del mal cuando así debía ser y por el camino del bien, cuando tocaba. Sino vean.
Pero no nos digamos mentiras, se necesita demasiada valentía para eso.  No tener idea de qué es egoísmo, hacer sacrificios extraordinarios y tener demasiado amor, demasiado. A lo bien,  ¿qué tal yo con tres muchachitos?, no, es que ni con uno.
Me acuerdo a los 17 años cuando me fui por primera vez de la casa, mi mamá me dijo “ojo, hay mucho que vivir, lo mío fue una lotería, cuídate”, y nada, yo me lo tomé en serio. Lo de cuidarme, obvio, pero sobre todo lo de vivir mucho. La cosa es que entre más vivo, más quiero vivir y eso no me lo advirtió Evelyn Mamá.
 Entre más conozco, más quiero conocer. Entre más sexo… es chiste. Entonces, ¿A qué hora haría lo que se me da la gana si tendría que hacer lo que se le da la gana a la criatura?¿Qué hago si no me podría comprar los zapatos de moda si en vez me tocaría comprar pañales? ¿Cómo lo alimentaría, a él y a mí? ¿De qué hablaría yo con un bebé?
Me encantan los niños y entre más vieja más se me alborota el instinto maternal.  Tengo claro que llegará el momento. Igualmente estoy segura que llegará un amor con el cual compartiré semejante tarea. Pero como no me ha llegado ni el momento, ni el amor, ni nada de eso, ahora lo encuentro aterrador.
O admirable. Sí, admirable. Mujeres capaces de cambiar sus vidas para entregárselas a otro ser. Mujeres que como por si fuera poco luchar y entenderse a ellas mismas, luchan y entienden a un tercero, cuarto o noveno. Personas que dejan de soñar sus sueños y empiezan a realizar los de otros. Las mamás, sufren por ellas y por ellos. Se cuidan ellas y los cuidan a ellos. Dejan de ir para que vayan ellos. Sus alegrías y emociones se las entregan a ellos. Ellos que somos nosotros.
A estas alturas, para mí, todas las mamás son unas héroes. Son unas berraqueras, en serio, porque yo no podría, no ahora. No me veo cambiando la buena vida que tengo. Y cuando alguien es lo que yo no puedo ser, los admiro y los quiero y los valoro. Las quiero mamás, por mamás.
No sé cómo ha hecho mi mamá ni cómo hacen las mamás. Pero la mía, ¡já! de la mía presumo y digo que en algún momento se volvió mi amiga. En algún entonces empezó a ver el mundo a través de mis ojos. Y desde ahí la cuido y me cuida y somos cómplices. Me malcrió y me hizo una consentida de mierda. Me empujó a soñar y a ir por la vida haciendo lo que me propongo. Me comprende y dice que soy intolerante y es la primera en leer mi blog.
Ya no se escandaliza con mis locuras. Quiere que viva. Desea y al mismo tiempo le da más miedo que a mí que yo encuentre un amor. Me dice que estoy gordita, pero bonita. Se deleita con la capacidad que tengo de disfrutar cada segundo de la vida. Lloró el día de mis quince años.Ve mis fotos en Facebook y me las comenta. Jamás me frenó. Es exitosa  y al mismo tiempo lidia con mi papá, mis hermanos y mis abuelos.
Le gusta el aguardiente y siempre decía “pregúntale a tu papá”, pero era ella la que realmente decidía. Sus mejores amigas se han convertido en mis tías y mis tías se han convertido en sus hermanas. Se le fueron dos hijos. Cree en mí más que nadie inclusive más que yo. Ha cumplido cada uno de mis deseos y espero que la vida nos de vida, para yo cumplirle los suyos.
En fin, que jodido debe ser mamá. Pero entre uno más crece más valora esa labor. Y yo la valoro porque yo no podría. Así que corran y ahora, abracen a sus mamás y díganles que qué berraquera ser mamá. No les den regalos sino que díganles, déjenles saber que las admiran, que son únicas y son el eje central de sus  vidas. Abrácenlas y no las suelten en todo el día. Háganlo por mí, que no puedo. Es una orden.



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