¿Cómo
soportar el rechazo cotidiano de los hombres día tras día sin volverte loca?
Bueno,
básicamente eso es imposible.
Hablo desde
la piel misma del rechazo.
Y no hablo de
ser rechazada por, no sé, digamos…Zac Efron. Lo cual es esperable. Hablo de un
constante rechazo, de un NO tatuado en la palabra del otro cuando emitís algún
indicio de interés…”amoril”.
NO.
“No quiero
lastimarte”, “seamos amigos”, “estoy saliendo de una relación y no estoy
preparado”, “soy homosexual”, “vivimos a 10.000 km de distancia, no
funcionaría”…existen infinitas frases para demostrarnos que no somos aceptadas
en el corazón o en los órganos genitales de la otra persona.
Es común que
en la vida nos rechacen, no sé, una, dos, no sé…50% de las veces…80…pero
digo, a mi me contaron otra historia en
la que algún día alguien dice “Sí”…pero ocurre que no me está pasando.
Entonces la
pregunta es ¿QUÉ ESTOY HACIENDO MAL? ¿POR QUÉ SOY TAN DEFORME?
Bueno, no,
nadie te puede responder, porque te rechazaron todos y estás solo. Así que
todas las posibles respuestas salen de la misma cabecita que emitió la
pregunta…y nos hablamos solos.
—Pero si no
huelo mal, me visto bien, digo, está bien, no soy preciosa, pero, a ver….sales
a la calle y mirá, mirá!! no tiene tetas, no tiene culo y está con ese chico
TAN lindo!!
—Se deben
haber conocido en el secundario.
—Y por qué yo
no conocí a nadie en el secundario?
—Porque
vestías horrible.
—Tenía el
pelo quemado.
—Horrible. Y
tenías la cara más redonda que ahora.
—Bueno,
pero…si esa chica poco atractiva consiguió un novio así, todavía hay
esperanzas…
—……..
—No?
—………. no sé.
—Y si alguien
se enamorara de mi, por lo que soy como persona? porque soy simpática…
—No tanto.
—…porque soy
amable…
—…mmmm.
—…porque soy
muy dulce…
—Empalagosa.
—…comprensiva…
—Seguro?
—…digamos,
soy inteligente, no una cosa que digamos “qué bruto! que inteligente es ésta
mujer”..pero tengo una profesión importante…
—…aham.
—…no soy
alguien impresentable. Siempre de alguna u otra manera llamo la atención, todos
me quieren, a veces no entiendo muy bien porqué, pero bueno, entonces
pienso…alguien debería querer estar conmigo. Y por qué no está pasando???
—Muy
pretenciosa.
—Sabes que
no.
—Mmmm…algo
sí.
—Bueno, algo
sí, pero tampoco voy a salir con el primer viejo sin dientes cartonero que me
grite algo en la calle o con un pelotudo, borracho que se pare al lado mio en
la barra de un bar a las 6 de la mañana porque no consiguió a nadie antes.
A ver. Digo, seamos lógicos, yo sé que todo entra por los ojos, pido a alguien
presentable, es lógico que me tiene que gustar!
—Lo mismo les
pasa a ellos.
—Sí, ya sé.
No gusto.
—Eres pretenciosa.
—No, no lo
soy. Simplemente con que siga ciertos paramet…
—PRETENSIONES.
—
PARÁMETROS….a ver, no pido al actor del capitán américa!
—Chris Evans.
—Ese. De
hecho, los chicos lindos, me repugnan. Todo el día mirándose al espejo,
buscando que lo miren, no quiero un pitufo vanidoso. No. Pero un chico que se
bañe….no sé, día por medio, MIRA LO QUE TE DIGO. Me conformo. Que no use
zapatillas con cámara de aire y no sea un loser, que ande buscando trabajo
porque a duras penas terminó el secundario…ESTÁ MAL??
—No.
—Entonces?
…bueno, eso.
—Eres fea.
—Soy fea. Ya
sé! pero volvemos a lo mismo, mirá la flaca esa…embarazada y con 2 hijos. Y hay
que tener estómago eh. O es hija de umpa lumpas o …
—Mirate tu.
—Bueno, pero
es un ejemplo. Viene al caso. Además yo misma acepto que no soy linda, pero
porquénomesaleuna, porquénomesaleuna!!
—Porque eres muy insegura.
El viejo
cuento de la inseguridad. Resulta que andan personas diciendo por ahí, que “la
actitud lo es todo” y puede que tengan razón. De hecho, tienen razón, por qué
no?, pero no lo es todo. Para triunfar hay que tener actitud (y ser lindo). El
ingrediente más importante en todo ésto es el aspecto. A los seres humanos nos
gusta tener a la vista cosas lindas, ya sea arquitectónicamente hablando o en
cuanto a naturaleza, paisajes, autos, ropa, mascotas, etc. Todo entra por los
ojos.
—Conseguite
un ciego.
—No es
chiste. Yo creo que no me falta actitud.
—Pero la
inseguridad arruina toda tu actitud.
Y con el
cuento de la inseguridad uno supone que todavía hay esperanzas, porque claro,
una vez que supere la barrera de la inseguridad, todo habrá terminado, pero no,
queda algo más, algo que se llama SUERTE.
Creer o
reventar la suerte ha jugado con mi destino más de una vez. La mala suerte.
Ante la posibilidad de que un hombre me dijera que “Sí”, ante la posibilidad de
ser correspondida, algo ocurría que hacía que la vida tomara otro curso para
que ese “Sí” se diluyera en un “NO VA A PODER SER”.
Una vez,
hasta la muerte.
Pero eso está
por fuera de nuestras posibilidades, el destino, la suerte, el karma, son cosas
que si no existen, igual existe alguna otra cosa cósmica o como quieran
llamarle, que te caga la existencia.
—A veces
pienso que a ésta altura del partido, ya no me bancaría estar con nadie. Que
por alguna razón todo se trunca.
—Quizás seas
la futura madre del anticristo.
—
“JAJAJAJA”….al menos tendría acción.
—Al menos
calmarías la neurosis.
—Tengo miedo
que toda ésta soledad solo traiga odio, rencor…convertirme en una vieja
totalmente odiosa, de esas que viven solas en una montaña y ya olvidaron
hablar.
—Como la
vieja de las palomas de “Mi Pobre Angelito”.
—Una cosa
así. Pero peor. Convertirme en una loca. Esquizofrénica que se habla y se
responde a sí misma porque está tan sola que ya no tiene con quien hablar.
Todos esos miedos me dan la soledad.
Hablarse
solo. Sentirse solo. Ser solo.
No es tan
malo como parece, no?
—No.